Durante los últimos meses autoridades ambientales han clausurado varios asentamientos que han sido dañado por invasores que han devastado y rellenado la zona para poder construir sobre ella.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades, los invasores han violado las restricciones y han comenzado con el relleno nuevamente.
Esto ha ocasionado una gran problemática ambiental pues se han perdido hectáreas de manglar y ha provocado que especies se desplacen a otras zonas en búsqueda de un nuevo hogar.
Hasta el momento se ha visto una afectación de aproximadamente 300 metros cuadrados de manglares, provocando que el flujo de agua cambie afectando a la fauna.
