Con música, color y entusiasmo, el Ballet Jaranero de San Sebastián celebró su primer aniversario, luego de un año de actividades en el que pasó de ser un pequeño grupo a reunir a niñas, niños, jóvenes y personas adultas de distintas zonas de la ciudad, quienes encontraron en la jarana una forma de aprender, convivir y preservar las tradiciones yucatecas.
Este proyecto es resultado de la coordinación entre la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) y el Centro Estatal de Prevención Social del Delito y Participación Ciudadana de Yucatán (Cepredey), así como de las facilidades brindadas por la parroquia de San Sebastián para utilizar su atrio durante los ensayos.
Durante la celebración, las y los integrantes del grupo demostraron lo aprendido durante el año. Con trajes tradicionales y gran entusiasmo, ofrecieron una presentación que mantuvo vivo el ánimo del público, incluso bajo la lluvia.
La directora del Cepredey, Zayuri Valle Valencia, destacó que el ánimo de las personas puede cambiar cuando encuentran una actividad que les gusta, les entusiasma y les brinda nuevas oportunidades, al tiempo que reconoció que tener espacios para disfrutar, aprender y preservar las tradiciones también contribuye a la convivencia y al fortalecimiento comunitario.
Por su parte, la maestra de jarana, Sol Selene Tzuc Quiñones, compartió una reseña sobre el primer año de este proyecto y reconoció el esfuerzo de quienes participan en las clases.
Destacó que el grupo reúne a personas de entre ocho y 75 años, quienes han demostrado interés y constancia para aprender las coreografías, practicar en casa y asistir a cada clase.
Tzuc Quiñones señaló que, además del aprendizaje de la jarana, las y los integrantes han encontrado un entorno seguro y familiar para convivir, divertirse y crear vínculos. Con orgullo, resaltó el avance que han logrado y los invitó a continuar disfrutando y compartiendo la tradición de la vaquería yucateca.
Para Adriana, una de las integrantes del ballet, aprender jarana representó cumplir un deseo que tenía desde hace tiempo. Regina, integrante infantil, compartió que al principio le costaba trabajo aprender los pasos, pero con práctica logró dominarlos y hoy disfruta mucho bailar.
Luz María, quien participa junto con sus hijas y nietas, destacó la importancia de aprender en familia y transmitir a las nuevas generaciones el valor de las tradiciones yucatecas.
La celebración muestra que acercar la cultura a las comunidades genera oportunidades para convivir, aprender y reforzar los vínculos entre generaciones. Desde el Renacimiento Maya, preservar las tradiciones también significa mantener vivas las raíces de Yucatán y construir una comunidad más unida, donde todas las personas encuentren un espacio para participar y disfrutar.
En el festejo participaron también el director de Desarrollo Artístico y Gestión Cultural de la Secretaría de la Cultura y las Artes, Pablo Isaac Herrero Quezadas, en representación de la secretaria de la Cultura y las Artes, Silvia Patricia Martín Briceño; la directora del Cepredey, Zayuri Valle Valencia; el párroco de San Sebastián, Lorenzo Augusto Méx Jiménez, así como representantes de los gremios e invitados especiales.
Por: Viridiana Cárdenas.

